Patologías tratadas en el área psicológica del centro Aumenta

Área psicológica infantil. Patologías tratadas en Aumenta

En esta ocasión, hablamos de las patologías o trastornos que, habitualmente, tratamos en el área psicológica.

 

Relacionadas con el comportamiento

  • Trastorno de conducta: El trastorno de conducta en la infancia y adolescencia se denomina también “trastorno disocial”. Se caracteriza por la persistencia de síntomas como las agresiones a personas y animales, la destrucción o robo de bienes ajenos y la violación grave de normas familiares y sociales.
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: El TDAH es un conjunto de conductas que se inicia en la infancia y se caracteriza por tres síntomas principales: dificultad para mantener la atención, hiperactividad o excesivo movimiento, e impulsividad; síntomas que interfieren de forma significativa en la vida de estos pacientes y en las personas de su entorno. Se trata de un trastorno que afecta entre el 3 y el 5% de los niños en edad escolar y cuyos síntomas pueden aliviarse con el tratamiento adecuado.
  • Trastorno negativista desafiante: El trastorno negativista desafiante (TND) es un problema, moderadamente grave, asociado al comportamiento que suele presentarse en la infancia y adolescencia temprana. En este trastorno el niño o adolescente se comporta de forma negativista y provocativa con los padres, discutiendo sus normas e intentando incumplirlas. Este comportamiento dura al menos 6 meses de forma continuada lo que lo diferencia de los “problemas normales” de la adolescencia, que pueden durar unas semanas y luego mejorar, para volver a empeorar según el ambiente.
  • Trastorno de personalidad en la edad infanto-juvenil: El diagnóstico de trastorno de personalidad (TP) se caracteriza por la estabilidad de conductas alteradas durante un periodo de tiempo extenso, disfunción psicológica, comportamental y emocional en la persona.

Relacionadas con el estado de ánimo

  • Ansiedad: Los niños, como los adultos, pueden sufrir ansiedad. Suele manifestarse como una preocupación excesiva e, incluso, temor ante diferentes situaciones de la vida cotidiana que no tendrían por qué provocar esa inquietud. Estos niños suelen ser muy obedientes e inhibidos.
  • Miedos, temores y fobias: Los miedos y temores son problemas habituales en los niños. Sin embargo, en ocasiones, estos miedos son más intensos de lo normal y se expresan a través del llanto o mostrando una gran necesidad de evitar o escapar de ciertas situaciones de manera irracional. Estos temores pueden convertirse en un problema para enfrentarse al día a día y pueden dar lugar a fobias y miedos, por ejemplo, a irse a dormir, a la oscuridad o incluso a la escuela.
  • Tics: La incidencia de tics es más elevada en los hijos de personas que ya padecen este trastorno, por lo que no es extraño que se manifieste ya en la infancia aunque es más común que se presente en la adolescencia. Aproximadamente un 25% de los niños desarrolla algún tic en su infancia y, aunque la mayoría son pasajeros, es mejor tratarlos cuanto antes para evitar que se instauren.
  • Hábitos nerviosos, obsesiones y manías: El trastorno obsesivo compulsivo se puede manifestar como una preocupación excesiva por los gérmenes, la muerte o la posibilidad de que ocurra algo malo. A veces, estas ideas van acompañadas de rituales para aliviar el malestar que provocan dichos pensamientos, como repetir determinadas acciones sin sentido. Otras veces los niños desarrollan manías o hábitos nerviosos.
  • Depresión infantil: Los niños también pueden sufrir depresión y, a consecuencia de ella, sufrir un cambio en su comportamiento habitual. La depresión se puede manifestar con diferente intensidad: generalmente los menores muestran tristeza, llanto fácil y pérdida de interés por cosas que antes le gustaban. Otros niños presentan irritabilidad y sensibilidad ante cualquier problema cotidiano.
  • Baja autoestima: Se define como la dificultad que tiene la persona para sentirse valiosa y por tanto digna de ser amada por los demás. Las personas con baja autoestima buscan, a veces y sin ser muy conscientes de ello, la aprobación y el reconocimiento de los demás y suelen tener dificultad para ser ellas mismas y poder expresar con libertad aquello que piensan, sienten y necesitan en sus relaciones interpersonales, así como para poder decir “no” al otro sin sentirse mal por ello. Es importante desarrollar una buena autoestima ya que condiciona el aprendizaje, ayuda en la superación de dificultades, asienta la responsabilidad, favorece la creatividad, determina la autonomía, posibilita la relación social y afianza la personalidad.
  • Estrés postraumático: El trastorno de estrés postraumático (PTSD) puede presentarse después de que el niño se haya enfrentado a una situación o evento traumático. Es posible que el niño haya sentido mucho miedo, dolor o tristeza debido a esa situación. Puede que crea que él mismo o un ser querido se va a lastimar o a morir. Es posible que continúe sintiéndose indefenso después del evento. Estos sentimientos influyen en sus actividades y relaciones diarias.

Relacionadas con el ámbito escolar

  • Acoso escolar: Es acoso escolar o bullying cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de las redes sociales (ciberacoso). Algunos indicios que puede indicar que un niño o una niña se encuentra en esta situación son: no quiere ir a la escuela o al instituto; es habitual que se ponga enfermo, por las mañanas, antes de ir al centro educativo; evita, siempre que le es posible, estar en contacto con ciertos compañeros de clase; bajo ningún concepto cuenta nada de lo que hace con sus compañeros en el colegio; tiene constantes cambios de humor; sin motivo aparente; se produce una bajada notable de lo que son sus notas...

Relacionadas con los trastornos en el sueño infantil

  • Insomnio: Es un problema bastante frecuente y casi siempre está provocado por malos hábitos de sueño. Este trastorno afecta aproximadamente al 10% de los niños. Se caracteriza por la dificultad para dormirse solo, tener un sueño superficial y despertarse frecuentemente a lo largo de la noche, de manera que el niño duerme menos de lo recomendado para su edad.
  • Pesadillas y terrores nocturnos: Las pesadillas afectan a entre un 10-50% de los niños de 3 a 5 años y a menudo son tan intensas que llegan a asustar a los padres. Se trata de sueños que generan una ansiedad muy fuerte, casi siempre porque el niño cree que su vida peligra. Los terrores nocturnos son aún más inquietantes pues producen un despertar brusco precedido por gritos, llanto y un miedo intenso. Durante estos episodios es difícil despertar al niño y cuando éste lo hace, no recuerda nada de lo ocurrido.

Relacionadas con el control de esfínteres

  • Enuresis: Este problema es uno de los más frecuentes entre los niños: a los 5 años afecta al 7% de los varones y el 3% de las niñas. Lo habitual es que la enuresis desaparezca antes de los diez años de edad aunque puede prolongarse hasta la edad adulta si bien es en casos minoritarios. La mayoría de las veces, la enuresis es motivada por un trauma o problema psicológico. Sólo en pocas ocasiones se detecta un motivo físico como una lesión en la médula espinal, una infección urinaria o una malformación congénita. Para diagnosticar este trastorno el niño debe tener más de 5 años y haber presentado, al menos, dos episodios a la semana durante los últimos tres meses.
  • Encopresis: Se trata de la evacuación de heces, de forma repetida, en lugares inadecuados, de forma tanto voluntaria como involuntaria. Para diagnosticar este trastorno debe producirse al menos una vez al mes durante tres meses y el niño debe tener más de 4 años. Una de las principales causas de la encopresis es debida al estreñimiento. Pueden darse casos por falta de maduración neurológica y cerebral con alteraciones orgánicas. También puede darse por factores conductuales debido al estrés psicosocial (nacimiento de un hermano, el cole...) o por un conflicto psicológico.

Relacionadas con las habilidades sociales

A lo largo de nuestra trayectoria formativa y profesional, nos hemos encontrado con muchos sujetos que, debido a su escaso repertorio de acciones y conductas, no se desenvolvían eficazmente en el entorno social y, como consecuencia, no mejoraban en el resto de áreas. 

El desarrollo de las habilidades sociales es imprescindible para la adaptación de las personas al entorno en el que se desarrollan sus vidas ya que les van a proporcionar las herramientas para desenvolverse como adultos en la esfera social: en definitiva, son la base clave para sobrevivir de manera sana tanto emocional como laboralmente.

Algunos de los problemas que se pueden generar por la falta de estas habilidades son:

  • Problemas de autoestima: personas que piensan que son los culpables de no saber desenvolverse socialmente. La imagen de sí mismos será negativa y provocará que las ocasiones en las que se deba relacionar sean todavía más escasas.
  • Dificultad para expresar deseos y opiniones.
  • Dificultades para relacionarse con los demás, por timidez excesiva, dificultad para hacer amigos y relacionarse con los demás. Recordemos que la esencia del ser humano es la sociabilidad y que gracias a ella, se aprende y se desarrolla.
  • Problemas escolares: debido a la inadaptación social. Esto puede llegar a provocar un fracaso escolar.
  • Malestar emocional: las personas necesitamos de los demás, de la compañía y de la estima para conseguir un buen equilibrio emocional.

Por estas razones, en AUMENTA llevamos a cabo grupos de habilidades sociales teniendo en cuenta el grupo de referencia por la edad, aptitudes, intereses y gustos.

Relacionadas con problemas familiares

En ocasiones existen problemas que afectan la dinámica familiar. Los problemas pueden desarrollarse en una relación de pareja debido a un problema médico o psicológico, ya sea en la pareja o en uno de sus hijos. Padres y niños también pueden crear problemas de angustia dentro de una familia. La falta de comunicación y problemas de disciplina son muy comunes. Con el asesoramiento adecuado y la implicación y participación de toda la familia, es posible hacer frente a estas dificultades.

 

Contacta con Aumenta Fuenlabrada y cuéntanos tu caso o tus dudas sobre las patologías y terapias relacionadas con la psicología. Te informamos sin compromiso.

Y recuerda que, además del área de psicología, también tenemos otras áreas de tratamiento: logopedia , terapia ocupacional , fisioterapia y atención temprana .

Patológias más habituales dentro del área psicológica infantil tratadas en Aumenta Fuenlabrada

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refrescar

Teléfonos:
+34 912 395 537
+34 692 855 691

Horario de atención:
L-V. 10:00h-20:00h

Correo electrónico:
info@aumentafuenlabrada.com

Redes sociales:

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración de su navegador y sigue navegando por nuestra web, entendemos que acepta su uso.